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Hay dos sitios que me gustan mucho porque son originales y aplicables. Ambos hablan de “menos es más”, es decir, muestran cómo usar un mismo vestido durante 365 días (este es The Uniform Project) o cómo tener sólo 33 prendas en tu clóset durante 3 meses  para que te acostumbres a tener poco pero de buena calidad (este es Proyecto 333).

Dale un vistazo a estos sitios e inspírate para limpiar tu vida del exceso de cosas que no estás usando. Esto te ayudará a vivir con más espacio vital disponible para que nuevas cosas lleguen a tu vida ahora y ya. Si limpias tu entorno del exceso de cosas tu familia estará más feliz y relajada que nunca.

Aquí el video de la creadora de The Uniform Project contando su historia en TED (puedes activar los subtítulos en castellano si quieres!)

 

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El negro

El negro viste a Chile en estos días de protestas estudiantiles. Por eso, me puse a reflexionar. Hace un tiempo que mi clóset no tiene prendas  negras, salvo un cinturón y un par de pantalones que van quedando. Hace dos años era difícil encontrar algún color en mi armario. Hoy, es todo lo contrario, el arco iris es la regla general.

Por un lado, el negro es un color glotón, es decir, es una oscura mezcla de todas las maravillosas gamas de colores en los que se descompone un rayo de luz … se lo come todo. El negro es ausencia, es luto, es dolor, es sinónimo de angustia, de desesperanza, es sobriedad, es rigidez, es frío. Y por eso no lo visto.

Por otro lado, el negro es el color de la noche, el momento en que toda la creación descansa. Es el manto que cubre los ojos agotados de todos los seres vivos. La oscuridad es la característica primordial de los agujeros negros que hay en el Universo y es el nido que envuelve a un bebé cuando está en formación. La falta de luz acompaña a muchas noches románticas y ayuda a darle un respiro a la Tierra cuando apagamos los focos en La Hora del Planeta. Además, es el color que usa el buscador de ahorro de energía, Blackle y compone un poco más de la mitad del símbolo Ying – Yang. Es decir, el equilibrio.

Mi vestimenta siempre va llena de colores, para alegrar mi vida y la de quienes me ven. Pero sé agradecer cuando me envuelve una oscuridad sanadora, la misma que experimenta la oruga dentro de su capullo. El negro es el estado más oscuro del alma, es el paso obligado de todo ser hacia su evolución. Tal vez por eso saqué la ropa oscura de mi clóset, para asumir simbólicamente mi renacer a la vida, para abrazar la oscuridad en la que muchos nos hemos sumido y liberarme de ella por el momento. Haber dejado de lado la ropa negra me ha hecho pensar con más claridad, sentir mi cuerpo más sano y mi corazón más henchido de color. ¿Se animan a probar?

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